Ni siquiera ha pasado una semana desde que Elin fue exhortada a cuidar mejor sus calificaciones escolares. Más precisamente, se le anunció claramente que cada nueva mala nota resultaría en un castigo inmediato. Una amenaza clara y precisa, pero bueno… evidentemente no fue lo suficientemente clara para Elin. Así que esta vez, cuando presenta con pesar malas calificaciones nuevamente —a pesar de su advertencia final hace solo unos días—, ESTA vez ya no escucha palabras conmovedoras del Director Tom. ESTA vez solo escucha sus propios gemidos y sollozos mientras la vara golpea implacablemente su trasero, una y otra vez, primero sobre sus pantalones, seguido de una paliza con vara en sus nalgas desnudas.