Holly anhela tener a un hombre de verdad en su vida. Alguien que sepa marcar los límites, por ejemplo.
Para mostrar cómo sería un hombre verdadero en su vida, su hermanastra está perfectamente conforme con que su esposo, Ron, la entrene y la discipline.
Holly desea la disciplina y la atención de un hombre que sepa cómo tratar a una dama.
Pronto Holly descubre que Ron sabe exactamente cómo tratar a una dama y que no bromeaba acerca de darle nalgadas o de que ella le hiciera una mamada.
Aprende rápidamente que es mejor mover los labios o si no su trasero se pondrá cada vez más rojo.