La prisionera ha sido declarada culpable de robo y ha sido sentenciada a 30 azotes con la caña. Está atada al marco malasio y recibe un duro castigo de 30 azotes por parte del oficial correccional.
La prisionera viste un delantal beige y sus nalgas están descubiertas, aparte del acolchado tradicional, en el que está atada. Te emocionará saber que hay una entrevista adicional al final. También podrás ver los azotes del 20 al 30 en tiempo real solo desde la cámara facial.