Darle unos golpes al pene en el último clip realmente no ayudó mucho con la erección, así que le doy la vuelta a mi hijastro para ver si más nalgadas en el trasero desnudo podrían frenar la excitación. Me siento sobre su espalda y comienzo a darle nalgadas. Pero está tan relajado que me preocupa que lo esté disfrutando. Le doy nalgadas con mis dos manos, con una paleta de cuero, con una paleta de madera y nada lo molesta. ¡Claramente podría tener que ser mucho más fuerte en el futuro! Al final le doy la vuelta para ver si la erección ha desaparecido. ¿Qué opinas?