¡La tutora de Lucy está lista para la batalla! Se supone que debería estar en la cama pero está con su teléfono OTRA VEZ. Es hora de un poco de disciplina efectiva. Es una mocosa tan insolente, respondiendo y siendo descarada, pero su tutora tiene la solución para su comportamiento. Lleva una vara de abedul consigo. Tras más quejas, la mocosa Lucy termina a cuatro patas en la cama con los pantalones del pijama bajados. Recibe una dosis de la vara sobre sus bragas blancas, ¡pero eso no basta para callar su bocaza! Le bajan las bragas para darle una azotaina al descubierto hasta que se vuelve más conciliadora. ¡Luego le ordena pararse en la esquina mostrando su trasero enrojecido y ardiente! Pero, ¿habrá aprendido la lección?