Todas las cosas buenas deben llegar a su fin, y Cherry siente que ha aprendido todo lo que puede de Sarah. Le hace saber que pronto se mudará y que ya no quiere estar bajo su estricto cuidado. Sarah le da una nalgada de despedida y le desea lo mejor. ¡Cherry se sorprende al ver que, pocos días después, ha sido reemplazada! Observa con celos cómo Gabie recibe nalgadas de su nueva madrastra. Sarah sale de la habitación, y Cherry aprovecha el momento para darle una nalgada juguetona a Gabie, rompiendo su vestido y dándole una buena palmada en el trasero. Sarah se une a la diversión, y pronto están todos en la cama. Más tarde, Sarah las descubre jugando consigo mismas y se une al entretenimiento, dándoles otra nalgada en el trasero.