Dejar de lado las tareas domésticas para que Kinia pudiera prepararse para salir, resultó en unas nalgas rosadas y palpitantes sobre medias rosadas, pero eso no fue todo para este castigo. La actitud descarada y una boca insolente le valieron a Kinia la correa, sobre sus nalgas ya marcadas y llenas de verdugones, para rematar. El mensaje pronto quedó claro mientras chillaba bajo los duros golpes que mordían unas nalgas ya bien azotadas.
Prioridades Parte 2 – Kinia es obligada a inclinarse sobre el respaldo de una silla y castigada con la correa de cuero sobre las medias (pantyhose) y luego sobre sus nalgas desnudas.