Sunny y Luna se han portado mal y necesitan ser disciplinadas regularmente. Hoy, Mamá Apple las tiene dobladas sobre un banco de castigo y les está dando nalgadas hasta que sus traseros se ponen rosados. Cuando termina el castigo, ambas van directo a usar pañales. Mamá las hace acostarse una al lado de la otra con las muñecas y tobillos esposados, lo que le facilita controlar a las dos niñas inquietas mientras las frota con loción y talco y envuelve sus nalgadas en pañales gruesos. Para completar su castigo, Apple deja a las niñas en el suelo, desnudas excepto por sus pañales, durante un largo tiempo de espera.