Bunnie y Alora quieren un ascenso y son igualmente buenas en sus trabajos. Su jefa, Sarah, tiene una decisión difícil que tomar. Después de mucha deliberación, elige a Bunnie y sale de la oficina para permitir que las chicas se adapten a la nueva situación. Parece que el ascenso se le ha subido a la cabeza a Bunnie, ya que insiste en que Alora se arrodille y le lama los zapatos y los pies. Sarah no queda impresionada cuando la descubre y decide darle una buena y dura nalgada y hacer que Alora mire. Para aumentar la humillación, Bunnie también debe sostener una pastilla de jabón en la boca. Es una nalgada larga y dura y muy vergonzosa. Finalmente, Bunnie decide que preferiría no aceptar el ascenso antes que sufrir, por lo que una eufórica Alora se convierte en su jefa. Desafortunadamente, esto no significa que su castigo haya terminado. Ahora Alora azota y humilla a Bunnie.